
Chiloé: Un Maritorio sin mapas
El Archipiélago de Chiloé está ubicado entre los paralelos 41° y 43° latitud sur, a casi 3 km del continente. Su insularidad favoreció el desarrollo de una cultura y cosmovisión única en el país, condicionada por una geografía particular, y la presencia de pueblos nómades canoeros, y pueblos del sur, como los mapuche-huilliches. Estos encuentros condujeron a un modo de vida costero campesino, en el que la estacionalidad y los ciclos son parte de los ritmos de la pesca y la agricultura. Por ello, el archipiélago transcurre en un Maritorio, una fusión entre los límites de la tierra y las aguas.

Sin embargo, se cuenta con pocas referencias de esta producción espacial chilota en los mapas oficiales. Correlatos de una mentalidad, los insumos cartográficos han separado un modo de vida que ocurre en continuidad. Expresión de esto es un Maritorio con escasa representación, el cual se gestiona con limitado involucramiento de las comunidades que habitan las orillas.
Desde este punto de vista, se legitimó una política de liberalización del mar desde los años 80’ en Chile. Los silencios visuales-cartográficos validaron el despojo del maritorio a los chilotes, cediéndole a operaciones del extractivismo pesquero industrial. Así, para el año 2021 la región contaba con más de 1358 concesiones para salmoneras y cultivos de mitílidos, impactando sobre el suelo marino, el equilibro de los ritmos ecológicos, el aumento de la basura y residuos marinos, y fracturando las relaciones de sostenimiento ancestral entre el pueblo chilote con su entorno.

Las mujeres del maritorio
Los mapas de las comunidades costeras han superpuesto la extracción dentro del mar sobre las actividades que ocurren desde las orillas. En una continuidad economicista y fragmentadora, los mapas suelen centrarse en las actividades masculinas, sumergiendo las labores del mundo femenino. Así, se invisibiliza el trabajo de las mujeres, ejercicio de una metonimia que mira solo una parte para el indicador oficial.
De los oficios y saberes, son las mujeres las encargadas de los trabajos de cuidado, sostenimiento, y manutención desde los bordes costeros. Ellas remendan las redes, preparan las carnadas, limpian las playas, desarrollan la recolección de orillas, y suman valor agregado a la extracción. Mas, como estas actividades ocurren principalmente entre los espacios domésticos y comunitarios, son puntos ciegos para una institucionalidad que ignora las particularidades espaciales de este territorio.
Ante ello, las mujeres se han organizado desde el género para reivindicar y poner en valor sus aportes al mundo sociocultural y económico pesquero. En este proceso han buscado situar y transmitir la importancia del Maritorio para ellas, como forma territorial donde combinan artefactos, saberes, memorias, y afectos, y que es soporte de sus identidades como mujeres de mar.


Maritorias
Maritorias es un proyecto de investigación y creación compartida junto con mujeres mariscadoras, recolectoras, y tejedoras de las artes de la pesca, de las localidades de Tenaún, Calén y Dalcahue urbano. Su objetivo principal es construir un mapa colaborativo de los oficios femeninos de la pesca artesanal.

Su metodología se sostiene sobre dos estrategias mayormente: etnografías visuales cotidianas, y talleres participativos de visualidad territorial con las mujeres de mar. Desde las etnografías visuales, se han delineado los mundos de la vida femeninos a través de una documentación fotográfica con un lente de 50mm y 85mm. Esta óptica cercana ha dado imagen al encarnamiento del Maritorio, en la medida que se capturan planos detalles que expresan cómo sus corporalidades y sensibilidades se encuentran inmersas en esta geografía.
A la vez, en los talleres se han construido visualidades con pertinencia territorial y colectiva, desarrollando una estética que propone representaciones para la experiencia femenina en el Maritorio. Durante estas instancias se han promovido diálogos donde se vincula la creación, la memoria, y el territorio, para identificar texturas, relaciones, y zonas relevantes para transmitir sus concepciones espaciales y simbólicas.

Así, a través de un mapa este proyecto busca contribuir en el reconocimiento, visibilización, y posicionamiento de la experiencia territorial y cultural del Maritorio desde las mujeres.

***Este es un proyecto en curso, financiado por FONDART, investigación en culturas regionales 2020. Es un proyecto colaborativo llevado a cabo por Isabel Yáñez, Marcia Paredes y Carla Soto.
Puede seguir este proyecto en: @maritorias

Muy gratificante ver como plasman sus conocimientos en la cartografía, siempre tan vaciadas de conocimientos ancestrales y populares. La cartografía es poder, y así ha sido utilizada históricamente por aquellos que lo tienen. Muy necesario disputar esta herramienta geográfica. Saludos desde Coyhaique
Felicitaciones a las Maritorias desde Girona, España por este hermoso proyecto.