“no hay mejoría posible
pero tampoco compasión
el continente sobre valorado
está aprendiendo a verse morir
en nuestro caso, somos expertas
tenemos otras estrategias
para nunca soltarnos la mano
infectadas de rabia”
(Gabriela Contreras, 2020)
En tiempos de aislamiento, toque de queda, distancia, revuelta e indignación, surgen nuevos cuestionamientos y formas de organización. Para reflexionar colectivamente preguntamos a través de instagram, desde cómo había sido el 8M 2020 hasta si tenían planeado salir este año, y finalmente, qué otras formas de manifestarse conocen, además de salir a la calle.
Entendemos que se trata de cuestionamientos que difícilmente pueden ser abordados por fuera de las condiciones actuales. Vivimos tiempos complejos, más que nunca nos llevan a colocar los cuidados en el centro, a sentipensar en nuestros cuerpos, en los afectos, a preguntarnos desde cómo nos cuidamos y quienes dependen de nuestros cuidados. El confinamiento por la pandemia, conjugado con la opresión estatal, nos obliga a cuestionar las maneras de hacer conocidas y a buscar otras formas de participación, porque, ¿qué es finalmente manifestarse? ,¿Cómo salir de un feminismo capacitista, que apela a algunos cuerpos por sobre otros? ¿Dónde están los cuidados en tiempos de pandemia? Finalmente, ¿Cómo ponemos la cuerpa?
Nuestras posibles respuestas, vienen de lecturas y el tejido que encontramos entre la escritura y reflexiones de María Galindo, y nosotras. Como señala María Galindo (2021) “La pandemia es un hecho político porque está modificando todas las relaciones sociales a escala mundial y es por eso legítimo y urgente pensarla y debatirla políticamente”.
Entonces ante el inédito escenario, es necesario, urgente y pertinente pensar y debatir lo que estamos viviendo;para la cual nos plegamos a este llamamiento a través de una propuesta de glosario rebelde en tiempos de pandemia. Queremos renombrar, apropiar y pelear estas palabras que entendemos como parte de la narrativa actual que resiste en rebeldía desde abajo
En un contexto donde la polarización capitalista neoliberal busca una y otra vez, apropiarse y vaciar de contenido todo lo que le interpele. Es en este territorio también, donde queremos dar la pelea; enunciando, pronunciando y agitando desde las palabras.
Porque sabemos que en tiempos pandémicos y de campañas políticas, muchos de estos términos están siendo manipulados, tergiversados y vaciados; promoviendo confusiones, encubriendo posiciones, creando diferencias inexistentes, entonces, no queda más que crear nuestras estrategias. Situadas desde la práctica y desde los territorios, comprendemos que es desde ahí, y no de otro lugar, que se levantan sus significados, implicaciones y sobre todo contenido.
Como señala María Galindo (2021) “Los gobiernos son también incapaces de proponer un horizonte diferente que el impuesto por el neoliberalismo. Este hecho no es de ninguna manera el fin de la política, sino el nacimiento de una nueva política. Una nueva política que no tiene vanguardias, salvadores, ni conductores y que exige de todes alta dosis de creatividad”. Por lo mismo, apostamos por abrir el régimen de la política hacia un horizonte de creatividad y ternura radical, que nos permita ser sensibles frente a las injusticias, y responsables de nuestro buen-vivir.
Referencias:
Achille Mbembe, 2003. Necropolítica.
Barricadas Interiores, 2021. Varios Autores
Comité invisible, 2020. La insurrección que viene.
María Galindo, 2021. https://www.lavaca.org/mu156/capitalismo-pandemico-lo-que-esta-en-juego-ecocidio-y-suicidio/?fbclid=IwAR3MaemqRmOOdtN5ycsyKdmpRWlySkM0ErAwFewgcCEcuRvfVLKxsBXD7fc
La Reci. 2020. Todo lo que nos queda (el) ahora.